Hace apenas dos horas se ha presentado el Informe Fundación BBVA-Ivie 2011 Crecimiento y competitividad. Trayectoria y perspectivas de la economía española, una hoja de ruta para la recuperación económica española que señala cinco objetivos estructurales urgentes, recorre la trayectoria de la economía española desde 1995 hasta hoy y reúne un conjunto de 62 medidas que permitan encauzar una recuperación del crecimiento duradera. Tiempo habrá de ir desgranando aquí su contenido, pero valga esta entrada como aperitivo.
A España le está costando salir de la crisis y recuperar un crecimiento que le permita crear empleo. Y cierto es que el contraste entre las dificultades actuales y la prosperidad de la etapa expansiva, unidos a la duración del estancamiento, producen desánimo y dudas en la sociedad sobre cómo salir de esta situación. El Informe Fundación BBVA-Ivie 2011 Crecimiento y competitividad. Trayectoria y perspectivas de la economía española que se ha presentado hoy insiste en que, junto a las debilidades, nuestro país posee actualmente activos humanos y materiales muy valiosos para superar estas dificultades y seguir prosperando. Basta ver este breve esquema.
El documento presentado hoy reconoce que son necesarios “sacrificios” para poner en marcha una nueva estrategia de desarrollo adecuada a las características de España como país avanzado y a las circunstancias de la economía mundial, aunque también recuerda que la economía española cuenta con muchos más recursos y capacidades individuales y colectivas que en crisis anteriores. Ejemplo de ello es que, en comparación con 1995 y pese a la crisis, la economía española daba trabajo en 2010 a un 50% más de personas; el número de universitarios en las empresas se había triplicado y el capital productivo casi se había duplicado. Además, en ese periodo la producción había aumentado un 50% y las exportaciones un 180%.
Con todo, los autores insisten en que las reformas deben ser abordadas de inmediato para detener así la pérdida de posiciones y evitar que se desaprovechen las oportunidades que ofrece el nivel de desarrollo conseguido por España.
Cinco son los ámbitos clave para el crecimiento sostenido de la economía española y cinco son también los objetivos estructurales urgentes identificados en el Informe: impulsar el cambio de especialización productiva, reforzar la competitividad de la empresa, reformar la educación y el mercado de trabajo, recuperar el normal funcionamiento del sector bancario y redefinir las principales políticas públicas. ¿Los motores de esos cambios? Han de ser las empresas, el sector público y el sector bancario, impulsando para ello reformas en sus ámbitos de actuación.
En esta línea, el Informe también pone especial acento en la necesidad de contar con un nuevo clima social de mayor confianza y cooperación. “Solo así se podrán llevar a cabo los numerosos cambios necesarios para que la economía española recupere la senda del crecimiento”, advierte el documento. Todo ello debe basarse en consensos básicos, el fomento de la cultura del esfuerzo, la valoración de la competencia leal y una mayor transparencia de las empresas y las instituciones públicas, entre otros aspectos.
El texto completo del Informe se puede consultar aquí y el material elaborado para su difusión está disponible aquí. También se pueden consultar las 62 propuestas que plantea el estudio.
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